1 de septiembre de 2009

Estructuras fotorreceptoras en invertebrados


Los fósiles más antiguos de organismos con estructuras fotorrecpetoras  pertenecen los trilobites cuyos “ ojos  “ de 543 millones de años de antigüedad se asemejan mucho a los de los insectos modernos. 
 Cabeza de un trilobite con sus estructuras fotorreceptoras en posicion dorsolateral 
En la actualidad existen otros organismos primitivos invertebrados con estructuras fotorreceptoras, ejemplo de esto  es Euglena, que presentan el “ojo” más pequeño del mundo (0,0003 cm de diámetro). En realidad en este caso hablar de un ojo sería decir mucho, simplemente es una mancha pigmentada  o estigma que funciona de modo binario: sólo capta la luz o su ausencia mediante un fotorreceptor.  A partir de esta información Euglena regula su conducta: cuando hay luz realiza la fotosíntesis (es autótrofa) y cuando no se alimenta del entorno (es heterótrofa).
 Los receptores lumínicos de muchos invertebrados no funcionan como los ojos en sentido estricto: sus células fotorreceptoras no permiten la visión, sino que informan al organismo dónde hay luz y de la intensidad de ésta.

Existen básicamente dos tipos de fotoreceptores, los fotorreceptores ciliados y los rabdoméricos.  En los fotorreceptores ciliados la membrana plasmática en torno al cilio se desarrolla para formar la superficie fotosensible, este tipo de estructura es común en algunos gusanos planos y los organismos vertebrados 

 Por su parte los fotorreceptores rabdoméricos, la superficie fotosensible se desarrolla a partir de de microvellosidades en torno al cilio, estos son comunes en la mayoría de los gusanos planos, moluscos , anélidos, artrópodos y equinodermos.

Muchas células fotorreceptoras juntas forman lo que se denomina “ojo plano”  o mancha ocular propia de muchas especies de medusas,  y  ocelos en otros grupos de invertebrados menores. 
 

Aquellos organismos que tienen lentes capaces de concentrar la luz sobre las células receptoras sí permiten la visión. Ciertos gusanos y equinodermos tienen un esbozo de cristalino; los moluscos presentan órganos visuales que recuerdan a los ojos de los vertebrados. Todos estos animales son capaces, por tanto, de ver su entorno y de captar imágenes.


Entre los receptores oculares están los ocelos, que tienen pocos receptores y son los más simples que hay en los artrópodos.  se pùede diferenciar del ojo simple  del ocelo; los ocelos se presentan en los insectos, mientras que los ojos simples son propios de los quelicerados.
Los crustáceos y  los  insectos  tienen ojos compuestos  formados por numerosas unidades cilíndricas alargadas llamadas osmatidios. La parte más externa es la córnea, que funciona de lente; vista desde el exterior su superficie  tiene por lo general forma hexagonal y se  llama faceta. Tras  la córnea se encuentra el cono cristalino, alargado y cónico que  también  funciona como   lente;   las dos  lentes son  inmóviles,  ya que están  formadas por modificaciones del exoesqueleto. En el fondo del cono se encuentra la estructura fotosensible, llamada retínula, en cuyo centro se encuentra el rabdoma,  un cilindro  translúcido alrededor del cual hay unas 8 células  fotosensibles (retinulares) cuyas superficies internas presentan microvellosidades (rabdomeros) dispuestos perpendicularmente al eje del osmatidio; de cada una de estas células surgen axones al cerebro o centros nerviosos oculares.


3 comentarios:

Anónimo dijo...
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Gilberto dijo...
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